Millonarias pérdidas por el robo de teléfonos celulares en Argentina
Una vez robado un teléfono celular, la práctica más habitual es venderlo a casas de reparación no oficiales que, a su vez, lo colocan a precios más bajos que los del circuito legal, explicaron las fuentes empresariales.
A los teléfonos celulares que no pueden venderse en el mercado local se los coloca en el exterior y Estados Unidos aparece como uno de los destinos más receptivos para estos equipos, al igual que Bolivia, Paraguay y Brasil, aseguraron. Las telefónicas y las fábricas de teléfonos celulares comparten bases de datos sobre sus clientes, pero los ladrones actúan tan rápidamente en volver a colocar los equipos robados que las empresas se han visto obligadas a actualizar sus registros dos veces al día, indicó un portavoz de la coreana Samsung |